1. Chapter 1 (1/2)

la comediante y el ladron.

era una oscura y fria noche en la casa loud. pero los miem

os de la familia no se encontraban en sus habitaciones acostados, sino refugiados en el bunker de seguridad de lisa a excepcion de una persona.

como todos los aos en el 1 de a

il conocido como el dia de las

omas o mejor conocido por los louds; el

omaggedon. la cuarta hija de la familia se preparaba y planificaba sus mejores

omas para ese dia, ella liberaba su

omista interior haciendo que sus

omas resultaran un poco agresivas. asi que la pequea genio de cuatro aos le propuso a su familia refugiarse en su bunker, ya que era el unico lugar en que luan no podria atacar con sus

omas, pero bajo con unas condiciones y favores. asi que antes de la media noche, toda la familia a excepcion de la comediante se traslado en el bunker con algunos alimentos para pasar la noche y dia completo.

pero habia algo raro en luan en esa noche. ella no habia preparado sus

omas, ni siquiera se habia hecho la molestia de planificar algunos planos o trampas para su familia, y la razon era simple estaba enferma.

durante la tarde ella empezo a sentirse algo desanimada y cansada, no tenia ganas de hacer algo ni siquiera de hacer un chiste. de un principio penso que solo le faltaba algunas horas de sueo asi que se fue acostar y dormir una siesta, pero no era eso. cuando desperto se sentia igual incluso un poco peor; su cabeza le dolia mucho, sentia como su piel ardia, sus ojos estaban humedos y no paraba de respirar por la boca. al darse cuenta que se trataba de un resfriado fue buscar a su madre para que le diera algun medicamento, pero la casa estaba totalmente vacia ni las mascotas estaban presentes. no sabia en donde estaba su familia, era obvio que se estaban escondiendo por el dia de la

oma.

la po

e chica no quiso perder el tiempo en buscar a sus padres o hermanas. asi que decidio regresar a su cuarto. una vez que se puso su pijama de color amarilla se acosto en su cama y no dejaba de pensar varias cosas; acaso era su castigo por jugarle

omas pesadas a su familia sin ninguna piedad, tenia merecido estar enferma por un dia completo sin la idea en donde se encontraba su familia. la chica intentaba de cerrar sus ojos esperando quedarse dormida, pero el ardor y el dolor en su cabeza hacia las cosas dificiles. pero en esta noche iba ser distinta ha

ia un pequeo visitante no deseado.

la puerta principal de la casa se a

e para que luego entrara un chico de pantalones negros, una chaqueta negra y usaba una sudadera negra. el cabello del chico era blanco, parecia tener unos treces o catorce aos, sin mencionar que sus dientes eran como de conejo y tenia pecas en sus mejillas. lo más llamativo el joven era que traia una bolsa y un pequeo alam

e que utilizo para a

ir la puerta.

la familia del chico era de clase po

e, asi que no tenian mucho dinero. su padre habia fallecido hace cinco aos atrás. su madre tenia severos problemas en las espaldas que le dificultaba realizar algun tipo de trabajo, asi que el chico intentaba de conseguir empleos para ayudarle, pero al ser muy joven nadie lo aceptaba. tampoco era hijo unico tenia una hermana de siete aos llamada linka, al igual que el intentaba de ayudarle a su madre con las tareas hogareas a pesar de ser tanto solo una nia.

la economia del chico no era buena, apenas tenian dinero para mantener la casa y lo peor de todo que maana era el cumpleaos de linka, asi que el chico tomo una dura decision robar aun hogar. no le importaba si mas tarde lo mandaran a la correccional por robo, solo queria hacer feliz a su hermana en su cumpleaos. desde que su padre murio las cosas no fueron las mismas desde entonces.

el chico ya estaba adentro de la gran casa listo para hacer su robo, el suponia que por una casa grande compuesta por varios integrantes ha

ia demasiado dinero. asi que primera decision fue hacia la habitacion, ya que esperaba que fuera el lugar en donde más se guardaba el dinero. el peliblanco entraba silenciosamente al cuarto de los padres de familia, no queria lo sorprendieran tan fácil, pero no habia nadie en la cama asi que supuso; que estaban en algun aniversario o algo por el estilo. pero no le importaba eso solo queria el dinero, asi que empezo a husmear en los cajones de la habitacion sin hacer algun ruido, ya que podia despertar a las hijas de la familia. pero hubo algo que le llamo la atencion.

aff… aff… aff…

el chico sentia unos suspiros que provenian del segundo piso, debido que las paredes de la casa eran delgadas y de muy mala calidad. l intentaba de ignorarlo, pero el sonido se hacia más fuerte.

el peliblanco un poco arto fue hacia la planta de arriba, tenia la preocupacion que por ese ruido los demás se despertaran y lo descu

ieran. al llegar al segundo piso noto las puertas de las habitaciones estaban abiertas, asi que empezo a mirar cada una para saber en donde provenia ese ruido, pero no habia alguien. hasta que llego a una habitacion que estaba al final del pasillo al lado del bao.

el chico pudo notar a una chica de su edad con los ojos cerrados que respiraba desesperadamente por la boca, tenia una expresion de incomodidad. el delincuente se acerca un poco hacia la chica con mucho cuidado y pone su mano en su frente, pudo sentir que la chica tenia fie

e y estaba ardiendo mucho.

el delincuente solo habia venido a robar dinero a la casa, para comprar un regalo a su hermana menor, pero al ver la chica que estaba sufriendo sintio lastima por ella. estaba sola con fie

e, que tipo de padres dejarian a su hija sola en ese estado. l recordaba su hermana linka cuando se enfermo, estaba con el mismo estado… quizás podia hacer algo.

fue hacia el bao a buscar en el estante, si encontraba algun medicamente, pero no obtuvo resultado quizás tenian los padres de esta casa asi que bajo hacia abajo, no sin antes dejar mojando un pao en el lavamanos. el chico volvio husmear en los cajones de la habitacion, pero en uno de ellos habia encontrado unos billetes verdes que era lo que buscaba, podia irse con éxito de la casa sin el peligro de toparse con la policia. pero dentro de su corazon sentia que debia hacer lo correcto, asi que simplemente ignoro el dinero y siguio buscando hasta encontrar los medicamentos.

al encontrarlos regreso al bao a recoger el trapo humedo y estrujarlo un poco, para luego volver a la habitacion en donde se encontraba esa chica de pelo castao con un vaso de agua. se acerca de a poco hacia la chica que aun seguia en mal estado. el chico con un poco de miedo empieza a tocar con su mano el hom

o de la chica. la peli castaa a

e apenas los ojos, sin poder visualizar a la persona que estaba enfrente suyo.

–ten… te sentirás mejor. –el chico le ponia la pastilla medicina en la boca de chica para luego servirle un poco de agua, de esa forma se la tragaria. –recuéstate. –la peli castaa se recostaba en su cama mientras que; aquel chico le ponia el pao humedo en la frente de la chica.

la peli castaa cerraba sus ojos nuevamente como si nada hubiera pasado. siendo un pequeo alivio para el chico, quizás la chica penso que se trata de su padre o algun hermano. ahora podria regresar a esa habitacion en donde estaba ese gran botin de dinero, pero antes de salir de ese cuarto…

–gracias… pero quien eres? –preguntaba la chica, mientras que se levantaba un poco de su cama. con una mano sostenia el pao en su frente.

por otro lado el chico se habia quedado congelado, al ver que la chica le habia hablado, no solo eso sino también reconocio que no era alguien de su familia. posiblemente ella podria llamar al instante a la policia que habia un ladron en la casa. quizás podia razonar o decir una mentira; que es un primo desconocido, pero no tenia nada en mente en cambio reacciono por inercia sacando una pistola para luego voltearse, apuntándole a la chica con el objetivo de causarle miedo.

–escuchame bien… no llames a nadie osino…

–por qué usas una pistola de juguete?

–no es un juguete es una pistola de verdad y...

–tal vez estoy enferma, pero reconozco muy bien cuando una pistola es de juguete.

el delincuente quedo un poco en shock. la chica tenia razon su arma era tan solo un simple juguete. a pesar que el tenia el objetivo de robar, jamás tenia las intensiones de herir alguien y mucho menos asesinar. con esa pistola solo era para causar miedo a sus rehenes en caso que lo encontraran con las manos en la masa, pero al final resulto en vano. a pesar que la chica estuviera un mal estado de salud, era muy hábil para reconocer los juguetes.

–no me digas que eres un ladron por qué robas?... se nota que eres un buen chico.

l se queda pensando en lo que esa chica le habia acabado de decir.

–eso no es asunto tuyo… mira si no cierras esa boca…

–tienes problemas economicos? seria la unica razon de que un chico como tu robara… tu me ayudaste, por eso se que eres un buen chico… si hubiese sido otro, me hubieran dejado sola tal como lo hizo mi familia.

–eh… no entiendo porque tu familia te dejo sola y mas con ese estado.

–te diré, pero después quiero que me cuentes tus razones… veras siempre cuando llega el primero de a