1. La Merienda (1/2)

saludos!

flannya reportándose!

y lo prometido es deuda! heme aqui con otro fic! mas ameno, mas divertido, y apto para todas las edades! (no como los ultimos que he escrito -.-u).

en fin, este fic se basa en un muy pequeo sealand, un

itánico poco tolerante y una mexicana al rescate ;) si, es otro song fic... tengo cierta debilidad por estos... y no solo es una cancion sino varias. y adivinen de quien?! cri- cri! que mejor que cri-cri para nios?! :d

si quiero mencionar que este fic va con especial dedicatoria a wind und sere

o y a ghostpen94. grandes fuentes de inspiracion :d

en fin, espero de corazon les guste! ^-^

warning: errores de ortografa al por mayor. no reviso el texto. no pongo acentos y no me interesa su opinion si van revisando cada oracion para ver si esta gramaticalmente correcta. estamos?

ah! y si quiero aclarar, que además de ser au, en este fic sealand tiene cinco aos...esta bien chiquito :3

empezemos! ^o^

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cancion de cuna para sealand

capitulo 1: la merienda

l, que era un hom

e poderoso. l,que sabia mantener la compostura ante cualquier situacion. l, que muchos siglos habia sido un solido y fuerte imperio. l, que habia sido el terror de los siete mares. l,, que como pocas naciones habia mantenido una guerra de cien aos. l,, que habia matado a miles en batallas sin piedad alguna. l,, que habia sido fuerte en los momentos mas criticos de no una, sino dos guerras mundiales. l, que fue habia degollado a miles y su nom

e habia causado horror...

l...

arthur kirkland...

no podia hacer dormir a sealand.

"bwaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!"

inglaterra apreto fuertemente los ojos y se tapo los oidos con fuerza tratando de ahogar el llanto histérico de su hijo.

"you bloody tad ! can't you just hold your tongue for one forsaken minute?!" grito el oji verde encima del llanto del pequeo sealand.

"bbbbbbbbbwwwaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!" grito mas fuerte aun el pequeo infante que no parecia tener mas de cinco aos, sus ojitos fuertemente apretados siguiendo en su berrinche.

arthur no aguantaba mas el ruido infernal del pequeo. hastiado de la situacion, bajo los

azos y se acerco amenazadoramente al nio que estaba llorando a todo pulmon sentado en la hermosa alfom

a a mitad de la sala.

"im warning you peter! one more cry, and i swear...!" empezo el ingles ojiverde alzando su dedo indice para enfatizar sus pala

as.

"bbbbbbbbbbbwwwwwwaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!" grito aun mas fuerte el infante, totalmente privado.

sintiendo como si sus timpanos hubieran explotado y jurando sentir que sangraban, el inglés dio un bufido exasperado mientras que se tapaba los oidos y salia de la gran sala, azotando las grandes puertas de madera tras de el.

una vez en el pasillo, arthur bajo los

azos, cansado, mientras que apoyaba la cabeza en las puertas. no pudo evitar exhalar un gran suspiro mientras escuchaba los llantos ahogados histericos de la micronacion .

todas las noches era lo mismo.

noche tras noche, el pequeo sealand se resistia con uas y dientes a dormir. se habia hecho algo rutinario. el pequeo se emberrinchaba, lloraba, pataleaba, salia corriendo... todo eso ocurria en la casa kirkland. y arthur no podia mas.

trato mil y un remedios, leerle cuentos, contarle historias y anécdotas de sus aos de caballero o pirata, e inclusive recurrio a hechizos y pocimas para dormir, pero habia sido en vano. el chiquillo no queria dormir y no se iba a dormir a la hora dicha.

inglaterra se paso una mano por los rubios cabellos revueltos. que mas podia hacer?! estaba desesperado y no podia seguir esto! nunca habia pasado por esta situacion. alfred de menor, nunca fue berrinchudo. era lloron, si...pero mas que nada por su culpa pues le encantaba espantar al pequeo con historias de terror y seres so

enaturales.

arthur escucho como peter lloraba todavia dentro de la habitacion sin bajar el volumen de sus gritos. entorno los ojos al techo. el era un buen padre!... no? entonces en que se equivoco con sealand?!

por primera vez pidio a todos los cielos que milagrosamente alguien tocara la puerta, y al a

irla encontrar a mary poppins, paraguas abierto so

e su cabeza, pomposo vestido victoriano con cuello alto y largas mangas, diminuto som

ero so

e la cabeza, gran bolsa mágica en

azos y una dulce sonrisa. una sonrisa que era capaz de calmar a la mas salvaje bestia... digo, nio.

pero sabia que eso era mas que imposible. no habia en el mundo persona capaz de ayudarle... de hecho ya habia visto a un sin fin de nieras de todos los tamaos y edades desfilar por su casa, vanagloriándose de sus logros como institutrices. pero antes de que el rubio pudiera decir "god save the queen!" salian despavoridas sin dar una mirada atrás dejándolo con sealand como en un principio.

derrotado, bajo la mirada y vio el teléfono victoriano de pared colgado enfrente de el, en el otro lado del pasillo. era un bonito teléfono antiguo, de caja de madera con su auricular colgado de lado y sus numeros para marcar en una rueda dorada. la boquilla tal parecia verle fijamente como si estuviera a punto de decirle algo.

y entonces a

iendo los ojos como platos, se le ocurrio una idea.

cruzando el amplio pasillo de dos zancadas se lanzo al teléfono como si su vida dependiera de eso, y desesperado descolgo el auricular pegandoselo a la oreja. con mas fuerza de la necesaria empezo a girar rápidamente la ruedita y a marcar varios numeros, numeros que sabia muy bien. numeros que bien podrian salvarle la vida. espero con la vida atorada en la garganta, mientras escuchaba el tim

ar de la linea, conteniendo el aliento.

"operator, which number?" dijo una cantarina voz femenina del otro lado del teléfono.

"international call, please" dijo rápidamente el inglés.

porque tal vez no habia persona humana capaz de ayudarlo... pero habia alguien lejos, muy lejos que podria ser su salvacion...

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maria guadalupe hernandez, la representacion humana de méxico se secaba las manos en una toalla de cocina con una sonrisa en la cara. cuando hubo terminado, colgo la toallita blanca en una pequea percha en la pared y vio a su alrededor. satisfecha, paso la vista por su amplia cocina de mosaicos de colores viéndola impecablemente limpia. la mesa en el centro, la tarja, y la barra estaban relucientes. los gabinetes rusticos de madera limpios y todos los platos, ollas y cacerolas de barro cocido, ya lavados, escurriéndose junto al fregadero.

maria sintiéndose complacida por acabar pronto, tomo un vaso de agua de jamaica que habia dejado en la mesa y recargándose en el lavabo saboreo la refrescante bebida. eran mas o menos las cuatro de la tarde y el calor no amainaba. pero no importaba, porque era un lindo y hermoso dia soleado.

y sono el teléfono.

la pequea morena miro extraada el aparato que tim

aba colgado en la pared junto al rustico um

al de madera de la puerta. fruncio el ceo extraada. apenas se estaba terminando la hora de la comida, quien seria a estas horas?

insistentemente, el aparato tim

o. dejando su vaso de agua se acerco al teléfono y descolgando lo acerco.

"bueno?" pregunto la mexicana.

"bwwwwwaaaaaaaaaaaaaaa!" exploto un grito en su oido.

la morena apreto los ojos al escuchar el llanto histérico y alejo tanto como pudo el teléfono de ella, su timpano adolorido. tuvo que apretar los dientes para evitar soltar una groseria. pero que chingados habia sido eso?!

se le quedo viendo al auricular que estaba a un

azo de distancia de ella y escuchaba todavia el grito proveniente del aparato tan claro como si estuviera ahi presente.

"bloody infant shut it already!" escucho una segunda voz gritar del otro lado de la linea, por encima de la primera.

la mexicana miraba el teléfono, con una mezcla de curiosidad y miedo. no estaba segura si debia colgar o seguir escuchando. se escucho movimiento del otro lado de la linea y el llanto, aunque fuerte, se escuchaba ahora algo mas distante. una voz masculina carraspeo un poco.

"good day, mexico, this is england. how do you do?" pregunto una voz cortés en inglés.

maria parpadeo varias veces procesando la informacion, viendo el auricular. england? inglaterra! sacudiendo un poco la cabeza se pego rápidamente el teléfono.

"arthur?" pregunto algo insegura la mexicana pensando que tal vez era una

oma, aunque no era a

il todavia.

"yes, this is arthur. how do you do?" pregunto el inglés su voz sonando ligeramente molesta y presurosa, al tener que presentarse de nuevo.

"eh... bien, bien gracias..." dijo la morena lentamente, todavia confundida. "esta todo bien por-"

"good. crees que puedas venir a mi casa a la

evedad? hay asuntos...importantes los cuales necesitan tu inminente presencia. no es que no pueda resolverlos sin ti, solo que me gustaria tener tu opinion." le corto rápidamente el rubio.

maria no entendia nada! a lo lejos seguia escuchando el llanto de un nio, pequeo seguramente por la voz aguda del crio.

"maria?" pregunto el inglés sacando a la latina de sus pensamientos, esperando una respuesta.

"eh, si, claro,claro, no te preocupes, ahorita mismo salgo para alla." respondio casi automáticamente la mujer, volviendo a la realidad. "um... arthur, ahorita son las 11 de la noche en tu casa, seguro que todo esta-"

"splendid! i expect you as soon as posible. farewell mexico." se despidio cortesmente y algo alegre el inglés, cortando a la mujer en plena pregunta y colgando rápidamente.

maria escucho el constante "beep beep" de la linea, la boca ligeramente abierta en sorpresa. miro el auricular por largo rato, como si esperara que empezara a hablar para entender que sucedia. lentamente colgo el teléfono, y se cruzo de

azos, pensando que habia sido eso.

arthur habia llamado... aunque ahorita era casi media noche en su casa. sonaba cortes como siempre, pero inquieto. y a lo lejos se escuchaba un nio...

dando un suspiro, la morena salio de la cocina y subio a su habitacion. tenia que hacer maletas y por lo visto habia muchas cosas que empacar.

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ding dong!

arthur se irguio como flecha al escuchar la campana que servia como tim

e y se quedo estático. sealand, que se encontraba llorando (de nuevo) a todo pulmon escucho también atento, callando su llanto en un segundo y viendo al mayor expectante, con sus grandes ojos azules verdosos llenos de lágrimas.

por unos benditos y largos segundos, la mansion kirkland se sumio en el mas profundo silencio...

ding dong!

al escuchar de nuevo la campana, el rubio ojiverde salio disparado de la habitacion de peter y corriendo por el pasillo alfom

ado llego a las escaleras que bajo de tres en tres. cruzo el gran recibidor y se detuvo de golpe enfrente de la puerta. tomo aire, se aclaro la garganta, y se irguio tanto como pudo. luego se aliso el chaleco de tweed marron para verse presentable. finalmente un caballero inglés siempre debia verse bien. alzando la barbilla un poco, tomo la perilla dorada y a

io la gran puerta de madera.

una pequea mujer estaba de pie en el um

al de la puerta, baada por la luz amarillesca del farol de hierro forjado que estaba afuera. era mucho mas pequea que el, mediria uno sesenta a lo mucho y era de complexion delgada. pese a eso, tenia un bonito curvilineo cuerpo, con redondas caderas, diminuta cintura y amplio busto. la mujer iba vestida como el inglés siempre la recordaba: una blusa campirana inmaculadamente blanca, con mangas en los costados y holanes en el cuello, dejando desnudos sus morenos hom

os. un grueso cinturon marron de piel ceido a la cadera y una larga y pesada falda verde obscuro que le llegaba a los tobillos. bajo esta, se asomaban apenas las pequeas puntas de una botas de suave piel café obscura y usaba so

e su cabeza y hom

os un rebozo rojo quemado, que estaba doblado so

e su pecho para que no se cayera. en el piso junto a ella, habia una vieja valija café claro, con correas y asa de cuero ya muy gastadas. definitivamente no tenia nada que ver con lo que arthur tenia por concepto de "niera victoriana": seria, som

ia, rigida, recta y tajante... pero estaba desesperado.

"good evening mexico." le saludo cortesmente arthur inclinando levemente la cabeza.

pese a la obscuridad de la noche y la tenue luz del farol, la morena le dio al inglés una linda y amplia sonrisa se dientes blancos.

"arthur!" exclamo fuertemente la latina mientras que se lanzaba al rubio con

azos extendidos. le dio un fuerte a

azo y un sonoro beso en la mejilla. después de tanto contacto fisico y con su misma sonrisa, maria se separo de el. "perdon por venir hasta ahorita, ayer no habia vuelos disponibles."

el inglés, que por tanta cercania estaba sonrojado, se aclaro la garganta. ya sabia lo afectuosa que era ella, y que ciertamente no sabia nada de respeto de espacio personal, pero eso no quitaba el hecho de que el ingles no pudiera evitar ruborizarse al sentir a la linda nacion tan cerca de el.

"no te preocupes, lo bueno es que pudiste llegar sin contratiempos" dijo inglaterra mientras se agachaba a recoger la vieja maleta de la morena. ya con el equipaje, extendio una mano hacia su casa, invitandola a pasar. "after you." dijo amablemente.

maria rio divertida y le dio una mirada afectuosa.

"arthur... tantos aos y tu tan caballeroso como siempre. gracias." dijo ella mientras que pasaba por el um

al de la puerta y se descu

ia la cabeza del rebozo, dejandolo caer so

e sus hom

os desnudos.

el inglés, siguio a la morena de largo y

illante pelo negro lacio que iba dejando un tenue aroma a vainilla y madre selva. inconscientemente, el rubio aspiro discretamente el aroma... le recordaba tanto sus aos de pirata...

"bien arthur, que asunto querias tratar?" pregunto maria deteniendose a la mitad del recibidor casi enfrente de las escaleras y volteando a ver al ojiverde, sus cejas alzadas en pregunta.

arthur se detuvo de pronto encontrandose sin palabaras. bollocks! no penso en como iba a decirselo a la morena. no podia decirle la verdadera situacion, se veria sumamente incompetente y su orgullo como nacion y como padre estaba en juego.

"um... mexico..." empezo lentamente el

iton pensando en algo que decir.

"vamos arthur! se que eres un caballero, pero esas formalidades no van conmigo." le dijo despreocupadamente la latina. "llamame por mi nom

e, sabes que me gusta mas entre nosotros."

el ingles desvio la mirada y se se jalo un poco el cuello de la camisa, depronto sintiendose acalorado. que ella fuera tan amigable no ayudaba mucho.

"well, you see..."dijo el inglés tratando de pensar en algun dialogo suficientemente sustentable para no quedar en ridiculo. "the question is..."

pero antes de que el rubio pudiera concluir o explicarse, de pronto algo capto el ojo de la mujer pues volteo ls cabeza rapidamente a la izquierda. su mirada siguio el origen y de pronto su cara se ilumino.

"arthur! no me habias presentado a ese caballerito!" exclamo la morena, mientras que se acercaba al pie de las escaleras dejando al ojiverde casi hablando solo.

inglaterra sin entender, siguio la mirada de la mujer. ahi, hasta arriba de las escaleras, viendo entre los balaustres de madera tallada del barandal, estaba hincado sealand, viendo a los dos mayores. una vez descubierto, el menor a

io mucho los ojos, pero se quedo ahi sin saber que hacer.

"peter come down to greet our guest." le dijo educadamente el ojiverde al nio, aunque de manera firme.

el pequeo con ojos grandes y que vacilaban entre la curiosidad y el temor lentamente se levanto y empezo a bajar los escalones alfom

ados, uno por uno, viendo a las dos naciones. una vez llegado al final de las escaleras, fue donde inglaterra y se paro atras de el, asomandose por el costado de la pierna de su padre y viendo maria.

arthur fruncio el ceo. empujando suavemente al nio de la espalda hizo que diera un paso al frente de el y encarara a maria.

"what are those manners, boy?" le reprendio el inglés. luego se aclaro la garganta y se dirigio a la morena. "please, do forgive him. this is my son sealand, peter kirkland. peter, may i present you mexico, maria guadalupe hernandez."